Distraído, como sus jugadores, Ricardo Ferretti vio a otro contrincante frente a sí. Imaginó, quizá, al oponente de la final de la campaña anterior, al tener en el banquillo vecino a Enrique Meza, ex técnico de los Tuzos.
“En el primer tiempo, hasta el minuto 20, Pachuca tuvo la posesión de balón y nosotros fuimos mejorando, pero no alcanzó para más”, comentó el técnico campeón, aún con la cruda del título alcanzado en el Clausura 2009.
El problema es que su adversario de ayer fue el Cruz Azul, que recetó a los Pumas otro descalabro en el estadio Olímpico Universitario, como sucede cada que se miden ahí desde hace cinco largos años.
“Naturalmente cuando tú anotas un autogol de la forma en que nosotros lo hicimos, pues se complica aún más. La mayoría de los partidos son muy parejos y en este torneo va a estar así siempre. Nuestras equivocaciones cuestan muy caras”, prosiguió El Tuca, al recordar el insólito pasaje del primer gol cementero.
“Hemos superado muchas rachas de estas, muchas circunstancias desagradables y no veo por qué ahora no. Somos los mismos jugadores, el mismo técnico y claro que lo podemos superar”, comentó, por su parte, Juan Francisco Palencia, delantero auriazul.
“Tuvimos distracciones atrás y no la metimos adelante, entonces hay que estar conscientes de que hay que mejorar desde mañana (hoy)”, añadió Pablo Barrera, quien ingresó en calidad de relevo, sin lograr aportar mucho.
“Son de esas situaciones que solamente ocurren en el futbol, obtuvimos una victoria con un equipo muy complicado, que al final fue muy holgada, pero que corrimos riesgos también graves en el primer tiempo”, observó Enrique Meza, director técnico del Cruz Azul.
“Obtuvimos una victoria importante, lo otro —el dominio sobre Pumas— me parece que son pasajes de los equipos que son muy importantes, pero estos le pertenecen a los clubes”, prosiguió Meza, sin la intención de ensañarse.
“Fue una jugada accidentada, que nos abrió camino al triunfo y fue importante para nosotros, ya que en el segundo tiempo entramos más concentrados para manejar el balón y estar ordenados”, consideró el mediocampista paraguayo del Cruz Azul, Christian Riveros.
“Estoy muy contento porque es un golpe anímico bastante importante para el equipo”, concluyó, feliz por mantener el dominio sobre los universitarios.