No hay mal que dure cien años, ni rayado que lo aguante, y anoche la racha sin ganar el clásico norteño terminó para el equipo del Monterrey.
El conjunto albiazul se levantó de un inicio nervioso y de un gol en contra en el primer tiempo, para dar la voltereta 1-2 en el Volcán, que termina una racha de tres años sin vencer a los Tigres, seis años sin hacerlo a domicilio, y 13 sin lograrlo en el torneo regular.
Tigres se encontró con un tropiezo muy doloroso en la tabla porcentual, donde sigue en el sitio 17, sólo encima del recién ascendido Querétaro.
El Clásico 89, teñido de amarillo con azul el graderío, comenzó con un ligero dominio local, pero poco a poco cambió al tono azul y blanco, al grado de acabar con un paseo a los felinos, que carecieron de variantes para lograr la victoria.
Incluso, La Pandilla se dio el lujo de fallar un penalti en el minuto 56’, en los botines de Humberto Suazo, además de perdonar innumerables contragolpes en el segundo tiempo que tenían etiqueta de gol.
Fue el cuadro de casa quien dio el primer aviso al 13’, con un disparo de Lucas Lobos que pegó en el travesaño. Monterrey empezó frenando con faltas los avances de Itamar y Lobos, lo que le valió para sumar cuatro amonestados en 20 minutos de partido.
Y con el momento a favor de la casa, Felipe Baloy regaló un balón en la salida que Lobos cedió al centro para La Gata, quien tras un recorte colocó de zurda pegado el poste del marco de Orozco, en el 1-0.
Tigres cometió el pecado del conformismo, ya que no generó una sola llegada de peligro después del gol y Monterrey creció en el campo hasta que al 40’ Aldo De Nigris desbordó por la izquierda y centró para Suazo, quien no pudo ganar por aire, pero el balón le quedó en el aire a Meza, que la prendió de pierna derecha y la reventó al ángulo en el 1-1.
El segundo tiempo prometía una contraofensiva felina, pero fue Monterrey quien se encargó de borrar a la cancha al rival, para vivir un silencio sepulcral en las gradas.
La diferencia se marcó al 67’, en un tiro de esquina de Ayoví por la izquierda que Baloy remató al poste, y en el recentro de Osvaldo, De Nigris saludó de cabeza a segundo palo, picando su remate, para el 2-1 que cumplía su sueño. La historia estaba escrita y los Rayados ganaron el juego de honor en la región.
El dato
Al final del encuentro, jugadores de ambos equipos se enfrascaron en una riña que no llegó a mayores, gracias a la intervención de las dos bancas.
“Pudo ser mayor”: Víctor M. Vucetich
Víctor Manuel Vucetich entró a la historia de los clásicos como el primer técnico ganador de los duelos fraternales con ambos equipos. Y es que además de cortar la mala racha que acumulaba Monterrey en sus duelos contra Tigres, este triunfo fue el primero con Rayados en los duelos por el orgullo, aunque prefiere resaltar los puntos que logra el equipo y la manera como termina dominando a un gran rival. “Me voy contento con los tres puntos, creo que el resultado pudo haber sido mayor; sin embargo, me voy contento de cualquier manera, el Universitario siempre ha sido difícil para cualquier equipo, por eso son 13 años que no se ganaba, pero las estadísticas también se rompen. No creo que se perdonó a Tigres, se fallaron las oportunidades, porque la intención era meterla, no tuvimos esa precicisión”, expresó el estratega. Vucetich dejó entrever que el mayor temor que se tenía era que Tigres ganara y se acercara peligrosamente en la porcentual.